En este trabajo, el músico ha renovado los sonidos de la trikitrixa mediante nuevos ritmos y composiciones. Ha desarrollado su propio estilo, eso sí, sin olvidar de donde viene. Para ello, ha creado canciones llenas de detalles, mezclando la trikitrixa con diferentes instrumentos. Por un lado, utiliza varios instrumentos que abundan en la música folk, tales como el violín, la mandolina, la alboka, la txalaparta, el whistle o el dobro. Por otro lado, también hace uso de instrumentos más estándar: la guitarra, el bajo, el contrabajo, el violonchelo, el piano, la batería… Con este disco compuesto de 12 canciones Xabi nos invita a adentrarnos en un viaje a la imaginación, por medio de canciones instrumentales y otras cantadas.


