Nos encontramos en los primeros días de la primavera de 1937. Los niños Mari y Martin, junto a su abuelo Eleuterio, están camino de Durango, al mismo tiempo en el que las tropas fascistas se preparan para atacar contra el frente de Intxorta. Los fascistas bombardearán sin piedad Elorrio y Durango, y nuestros protagonistas serán testigos de ello. La primavera de 1937 es la más cruel que recuerda nuestro pueblo, todavía más cruel en los ojos de un niño.