Ocho relatos a ritmo de lo cotidiano, a paso de calle, desvelan las complejas, dolorosas y luminosas tramas humanas.
Manos que friegan, que acarician, que golpean... Conversaciones en un banco, en una jaula, en la cama... Niños, novios, obreros, nodrizas, vagos, pájaros y alcachofas.
Una realidad despedazada con maestría y ternura por una de las autoras más agudas de la literatura mexicana.
Poniatowska reivindica en este libro su condición de vigía, de ave que observa en silencio para luego cantar.


















