En esta novela, compuesta por un mosaico de narraciones, es el pulso íntimo de las vivencias lo que, por encima de la acción, modula la narración. La novela nos habla del mundo que palpita bajo la piel, sobre la intensidad de la cotidianidad y el deseo de sumergirse en ella. Las historias parten de la realidad, pero un espíritu soñador las lleva, de tanto en tanto, a una dimensión donde reina la fantasía.