Un juez de Instrucción del Tribunal de la Seguridad del Estado que cree firmemente en la Justicia y cuya meta es llegar a lo más alto dentro del Poder judicial reflexiona sobre los entresijos del mismo a partir de su experiencia diaria con los detenidos vascos acusados de terrorismo. El autor en 1992 empezó a trabajar en la redacción de Egin en Bilbo y posteriormente en Hernani. El 17 de agosto de 1996 fue detenido y acusado de pertenencia a banda armada.





